Ignacio y Matías Walker en el Torres.

Ene 13, 2012

17 años de diferencia tienen el mayor y el menor de los Walker Prieto. Pese a la distancia generacional, Ignacio, senador, y Matías, diputado, comparten el Parlamento, junto a su otro hermano Patricio.

Sólo en eso inspiró el timonel DC a su hermano, porque no hubo caso con las visitas al estadio para convencerlo de “militar” en la U de Chile: el menor conservó la tradición del padre de ser de la UC. “La U fue mi primer acto de rebeldía”, dice el senador que quiso ser cura y le cantaba al benjamín de la familia canciones de Mazapán, programa en que fue leído un poema de Matías en una breve incursión artística.

Con un vodka tónica en mano -bromea Ignacio con una mineral con limón-, se reunieron en la tradicional Confitería Torres, para algo que, dicen, prácticamente no hacen: hablar de política. Tanto, que Matías supo del acuerdo DC-RN “la noche anterior, pero por otro diputado”.

Los hermanos conversando en nuestro clásico Torres de Alameda

-I: Sólo la DC puede recuperar esos sectores del centro político y de la clase media que votaron por Piñera el 2009. No recuerdo otra semana en que haya recibido tanto mensaje de texto, correo electrónico, gente que me para en la calle, del más variado espectro, incluidos independientes y de centroderecha, por esto que hicimos con RN. Una de las grandes lecciones de este acuerdo con RN es que la DC tiene que jugar ese rol articulador de la política.

-¿Una alianza política más allá de hacer reformas?

-I: No se me entusiasme.

-M: Creo que el acuerdo con RN está circunscrito al cambio de régimen político y del sistema electoral, desde la oposición. Creemos en este pacto de centroizquierda, trabajamos muy bien con las bancadas de la Concertación. Pero la transversalidad también se puede dar en temas ciudadanos, podemos seguir trabajando en otros temas.

-I: ¿Qué sientes como logro y qué como frustración en tus primeros dos años en el Congreso?

-M: En la columna del haber, aprobar con una inmensa mayoría el cambio a la ley de violencia en los estadios, y el aumento de la pena al robo de vehículos motorizados. Y la frustración: los ritmos legislativos exasperan. Me pregunto si con un Congreso unicameral avanzaríamos más rápido.

-I: ¿No encuentras que el trabajo de los diputados es solitario?

-M: A veces hay mucha competencia por la “cuña” noticiosa, por figurar en los medios de comunicación. Por suerte en la bancada DC hemos formado un grupo sub 40 que representamos distintas sensibilidades del partido.

-I : Sentí en mi época de diputado, sobre todo en el segundo periodo, frustración por el marcado individualismo. Estaba la lógica de los lotes, que afortunadamente se ha ido desdibujando, es una de las grandes conquistas. Entre los 9 senadores siento un equipo que actúa con cohesión.

Y he sentido cierta frustración de dos bloques como irreconciliables de centroderecha y centroizquierda, con el binominal de por medio. A mí me gustan los acuerdos, algo hicimos con Lavín, por eso me gusta lo que ha pasado con RN, hemos tendido a romper el hielo. En un año de mucha polarización, la gente estaba buscando un respiro. Y cada uno sin abandonar lo que es: nosotros de oposición y RN de gobierno. Me siento con credenciales para ir de vacaciones.

-¿Qué consejo le da a Matías?

-I: Que no descuide a Matiitas y Lucas, sus dos hijos. Yo cuando fui electo diputado en 1993, mi hijo Benjamín tenía uno o dos años, y estuve ocho años ausente de la casa. Cuando llegaba, en vez de “hola” me decía “chao”.

-M: Yo te aconsejaría no ser tan categórico en las afirmaciones. A veces las cosas tienen matices, sobre todo en política.

-I: Tomaré en cuenta el consejo.

Elección y reelección

-M: ¿Por qué descartaste tan a priori ir a la reelección de la presidencia DC?

-I: Nunca pensé ir a la reelección. Recibí mucho el consejo de Soledad Alvear, Juan Antonio Coloma. No sé si será una infidencia, pero ambos me reconocieron que había sido un error ir por un segundo periodo. Esto es muy desgastador, aunque lo hago feliz. Llego hasta la elección municipal.

-¿No hay cambio de planes?

-I: No. Es una decisión tomada.

-¿Qué opinan que, desde la DC, ya haya quienes proclaman a Bachelet?

-M: Hay consenso transversal en el partido de que tenemos que llevar a un candidato DC a las primarias para dar al país un abanico de posibilidades para elegir al candidato de la Concertación. El propio Osvaldo Andrade ha dicho que eso es lo más sano.

-I: Lo ha dicho bien.

-Y en su hoja de vida, ¿está la meta de la Presidencia de la República?

-I: Uno no puede descartar nada, no puede renunciar anticipadamente al premio mayor. Pero en política lo importante es actuar con libertad interior, es la mayor dificultad y para mí es una lucha permanente. Por lo tanto, que no sea una obsesión, entender que siempre la política es un proyecto colectivo. Cada día tiene su afán.

-M: ¿Yo? No, ni en sueños.

-¿Y ser senador?

-M: No. Me encantaría ser alcalde de una comuna de la Región de Coquimbo.

 

Entrevista: Giselle Crouchett – Foto: Alejandro Balart.  LaSegunda.cl